jueves, 30 de octubre de 2008

Dolo, dolor y duelo.



Tañe campana,
Tañe la muerte que nos ronda.
Dolo y usura, interés compuesto hoy es industria.
Del trabajo el salario solo duele.

Tañe campana muda,
tañe hierro, plañe badajo, pregona y llora,
la muerte de un tiempo y de una gente estulta.

Librados a codicias y maldades.
Sabios del Libro del Pecado, usureros,
de sus garras penden hoy los hombres por incautos.

Un día aceptaron, estultamente,
la primacía del dinero sobre el Hombre.
Cosecha nuestro tiempo, cosecha amarga,
pués sembramos hiel en la tierra por semilla.

Los cambistas del Templo, hicieron cría,
sus cubiles vomitan demonios como ellos;
sobre el Mundo, se cierne el agiotismo.
"Tú me debes", "Tú me pagas".

Despliega Oh Dios, tu brazo todopoderoso,
y golpea la causa segunda de los males.
Manda al Maligno, su padre adoptivo, y mal primero,
que cese de ayudarles sus maldades.

Roberto Finat
El “pueta” de la Isla de Maipo