sábado, 15 de septiembre de 2007

Una sola, pero da que pensar...

Lector:

No es extraño que aquellos que señalaban al cardenal Joseph Ratzsinger como un retrógrado que detenía el avance modernista de la Iglesia Católica hoy actúen de la misma manera que siempre actuaron, silenciando los mensajes de Su Santidad y elogiándolo en toda oportunidad que le sea propicia. Lo que es evidente que existe es una desobediencia encubierta al Papa, en algunos obispos que se distinguieron por crearse un Concilio Vaticano II a su medida y adaptado a la Teología Marxista de la Liberación y considerando que la Iglesia Católica era un movimiento revolucionario social que iba a solucionar el problema de los pobres, apoyando los movimientos guerrilleros y la guerra subversiva. De ahí que mayoritariamente aprobaran la malada teoría de "los dos demonios", adoptando la posición de Pilato, toda vez que se menciona la guerra contra el terrorismo de la década del 70.

La reciente declaracion del Obispado de Quilmes sobre la situación del padre Christian von Wernich, es una de las señales de estos grupos que están dentro de la Iglesia Católica y que no aceptan nada más que en las formas la autoridad de Benedicto XVI, ya que en el fondo no solo no la aceptan sino que son sus enemigos más peligrosos. Ellos están tras una ideología. De ahí el odio que están sembrando dentro de la Iglesia en contra de sus antecesores Obispos y Cardenales.

Están con los subversivos, conviven con ellos, y utilizan la Iglesia Católica como guarida para sembrar el odio de clases, dándole a los Evangelios un sentido inmanentista, con un Cristo que no nada tiene que ver con el Cristo del Evangelio trascendente. De ahí que solo tienen un santoral propio que es el de los curas que convivieron con la guerrilla. Son los que coinciden con los planteos del Partido Comunista y atacan a los sacerdotes católicos que son fieles a Su Santidad.
De ahí que pidan la canonización de los desviados sacerdotes que colaboraron con la guerrilla y que comulgaron con el marxismo-leninismo.

De ahí que las cartas pastorales surjan como verdaderos manifiestos políticos que llevan un mensaje inconcluso que deja vacío de espiritualidad a quiénes los leen, cuando no una verdadera telaraña que oculta tras ciertos conceptos, la codicia a los bienes ajenos o la envidia generadora del resentimiento social, iniciadora de la lucha de clases. Hablan de temas colaterales a la fe, menos de la Fe y de sus doce verdades contenidas en el Credo.

Nada sabe la nueva generación de católicos sobre las Encíclicas preconciliares, cuyo valor es inestimable para entender nuestra realidad espiritual.La enseñanza de la historia de la Iglesia no interesa.Se ha borrado de los planes formativos de nuestros catequistas.

Estoy seguro que si hubiera llevado a votación dentro del seno de la C.E.A. la elección a futuro Papa, el cardenal Joseph Ratzinger hubiera perdido sacando uno o dos votos.El mismo cardenal Jorge Bergoglio, nunca lo hubiera votado, como creo que tampoco lo votó el día de la elección del Sumo Pontífice.

Estas reflexiones son las que preocupan a los católicos argentinos. Nos preocupan nuestros obispos.Preocupa la cercanía de nuestra jerarquía a las Madres de Plaza de Mayo y no me puedo olvidar del triste episodio cuando en Roma un viernes santo se rezaba el Via Crucis presidendo la ceremonia Juan Pablo II el locutor cuando llegó a la octava estación, mencionó a esa institución pro terrorista, introducida subrepticiamente en el texto, pero que trascendió tuvieron que ver algunos obispos de nuestro episcopado argentino en esta sucia maniobra.Igualar a las madres de Jerusalén con las Madres de Plaza de Mayo. Y este hecho ocurrió. Está registrado en los diarios de la época.

Hoy silencian la defensa del sacerdote Christian Federico von Wernich, pero ya se ha comenzado a romper ese silencio y algunos obispos han comenzado a mostrar sus antecedentes ideológicos, aceptando el juzgamiento y preparándose para castigar al sacerdote desde el punto de vista eclesiástico, si los jueces de la subversión lo consideran culpable.

Los católicos debemos estar preparados para este momento. En Octubre pxmo se conocerá el fallo condenatorio. El ruido electoral podrá demorar las medidas disciplinarias de los superiores
religiosos. Pero estemos preparados a recibir malas noticias: la condena del padre Christian von Wernich por parte del Sanedrín y de sus sirvientes.

Recemos más que nunca por nuestro obispos, para que sean de forma y de fondo obedientes al Papa. Para que unan a los argentinos predicando el Evangelio de Cristo en las diócesis que gobiernan en nombre de Su Santidad y sean solidarios con el padre Christian von Wernich.Para que no se conviertan en la sordina de la voz de Benedicto XVI, sino que sean verdaderos comunicadores de todos sus mensajes atraves de todas las parroquias argentinas.

Eduardo Palacios Molina, República Argentina.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Je l'avoue, je n'ai pas été sur le cartasdechilenos.blogspot.ru dans un temps long mais il a été une autre joie de voir Il est un sujet aussi important et ignoré par beaucoup, même des professionnels. Je vous remercie pour aider à rendre les gens plus conscients des enjeux possibles.